sábado, 9 de agosto de 2008

SANTA MARíA DEL MAR (BARCELONA)



Me he comprado, por fin, La Catedral del Mar. Pienso leerla en mi próximo viaje a Barcelona dentro de una semana. A ver si me gusta. No se me dan bien los bestsellers y La Sombra del Viento, de Carlos Ruiz Zafón, que leí en mi última semana en Barcelona en julio, me ha dejado algo decepcionado. Pasajes sublimes junto a pasajes realmente mediocres. No está mal y entretiene, pero no entiendo el alborozo crítico universal. Puede que me ocurra lo mismo con la novela de Idelfonso Falcones, aunque de ella sólo se han vendido dos millones de ejemplares. Mientras, cuelgo este pequeño montaje de algunas de mis fotos al templo y su entorno. El templo más desnudo y hermoso que he visto nunca.

martes, 29 de julio de 2008

SHELTER (EEUU, 2007), más amor que playa







ANOCHE VI "SHELTER", la primera película escrita y dirigida por Jonah Markowitz. Situada en San Pedro, un suburbio urbano de Los Angeles, con atractivas playas y muchos cuerpos húmedos y bronceados de surfistas, yo me esperaba una película entretenida para el verano, agradable a la vista y fácil de olvidar. Me equivocaba. Escribiendo ahora, aún conservo ese agradable regusto que suele experimentar el herido por Cupido el día después. Y es que resulta imposible no enamorarse de esta película o de su protagonista, Trevor Wright, un chaval de 22 años con el irresistible atractivo del joven Tom Cruise, pero bastante mejor actor, que interpreta a Zack, artista y grafitero de vocación, obligado a trabajar de cocinero en un cutre "diner" para ayudar a su familia, formada por una egoísta hermana alcohólica y Cody, su sobrino de 5 años con quien ejerce en efecto de padre. Preso de responsabilidades y de un noviazgo en realidad ya agotado con una compañera del instituto, Zack se asfixia en San Pedro y sólo encuentra refugio (shelter) en las olas, mientras surfea. Cuando regresa a casa el hermano mayor de su mejor amigo, escritor, gay y con dinero, Zack va a descubrir deseos que desconocía y la lucha entre quien realmente quiere ser y lo que esperan de él familia y amigos es el centro dramático de una historia bellamente filmada y contada con inusual ternura e inteligencia. No es simplemente salir del armario, sino hacerse cargo de su vida y aprender a volar. Ciertamente, la historia resulta predecible y tiene todos los tópicos componentes de lo que ya empieza a ser un género. Pero en su fondo hay corazón y emociones sinceras, de historia en parte seguramente vivida por su director. Con una fantástica banda sonora y un reparto perfecto, "Shelter" es también una de las películas más románticas que he visto y merece una audiencia mucho mayor que la normalmente reservada para las películas independientes de temática gay. En una escena en la cama, tras una primera noche de amor, fotografiado en primer plano, Zack vive seguramente el momento más feliz de su vida, ese instante de completo éxtasis ante la presencia del amado que sólo se experimenta, con suerte, una o dos veces. Trevor Wright lo refleja maravillosamente en su rostro y en sus hermosísimos ojos, como no recuerdo haberlo visto nunca en el cine. Es imposible contemplarlo, habiéndote enamorado realmente alguna vez, sin revivir ese bocado en el pecho que duele y gusta al mismo tiempo.

domingo, 8 de junio de 2008

ENCANTADO POR GOULD


SUPONGO QUE tenía que llegar el día. Me he comprado la caja con la discografía completa de Glenn Gould -80 discos con sus cubiertas en miniatura del album original- y sólo he necesitado escuchar a voleo tres de ellos para quedar enganchado. De este pianista canadiense, convertido en objeto de culto y escándalo desde su primera grabación en 1955 (la Variaciones Goldberg de Bach) y tempranamente desaparecido de un infarto a los 50 años, yo había escuchado alguna grabación, había visto un documental y tenía la edición conmemorativa de su primer disco. Pero hasta ahora no me había decidido a prestarle atención. No sabía lo que me estaba perdiendo. Este es el tipo de intérprete que merece el nombre de artista y no te deja indiferente. Lo amas o lo odias. Para mí ha sido amor a primera escucha.

Gould detestaba las actuaciones en las salas de concierto frente a centenares de espectadores y pronto las abandonó para refugiarse en la sala de grabación, donde encontró un calor tan reconfortante como el del vientre materno. Allí aprovechó la nueva tecnología de la alta fidelidad para aproximarse a un ideal de perfección y serenidad. Íntimamente comulga con la partitura. Le oyes a veces murmurar la melodía y no te importa. Porque de alguna manera ya presentías que se ha fundido con ella, la ha hecho carne en su cuerpo y la respira...

Pero no quiero seguir escribiendo, porque debo seguir oyéndole y me esperan muchos discos. Llevo demasiados años escuchando música sin Gould. Y ahora creo -no es hipérbole- que a la música sin él le faltaba algo. Atrevimiento, honestidad, encanto..., puede que hasta alma.

jueves, 5 de junio de 2008

... CASI TRES AÑOS DESPUÉS


HE VUELTO A VERLE esta mañana. No ha cambiado tanto en casi tres años. El pelo algo más largo lo lleva ahora de punta y un primer asomo de madurez se apunta en su rostro ausente, enfrascado en su elemental labor o quizás perdido en alguna ensoñación. Lo reconocí enseguida, claro. Barrenderos como éste en Málaga hay pocos. El uniforme, quizás ahora algo más ajustado, parece diseñado para él. Uno imagina siempre la belleza en una pasarela o anunciando cualquier cosa en cualquier valla, no limpiado las calles de tu ciudad. Pero él sigue haciéndolo con el mismo celo de entonces, cuando llamó mi atención y le hice esta foto en calle Larios con mi flamante Olympus. Continúa totalmente ajeno al efecto que produce en los otros. Concentrado en su escoba y sus colillas, como si su trabajo no le permitiera cruzar miradas con los transeúntes. Me intriga este ensimismamiento y me pregunto si será consciente del tremendo poder de su belleza. Esa belleza que, como decía Rilke, es el comienzo de lo terrible y sólo podemos admirar a distancia, en la medida en que se niega a admitir nuestra presencia y destruirnos con su abrazo.

sábado, 3 de mayo de 2008

EN LONDRES


ESTABA EN LONDRES y conocí a un chico inglés rubio y de ojos claros, brazos fuertes... Sólo los dientes eran curiosamente irregulares. Pronto fue amor a primera vista. Era actor de cine, aunque no una estrella. Le llevé, por primera vez para él, a la National Gallery. Luego en la calle se compró un cuadro. Me dijo que quería empezar a apreciar la pintura. Ya me estrechaba con su brazo derecho contra él. En un santiamén recorrimos así buena parte de la ciudad. El Tower Bridge brillaba como nunca, encendido aunque debía ser mediodía. Porque él me miró y dijo: ¿Almorzamos? Le respondí que sí, cuando ya empezaba a sospechar que aquello tenía que ser un sueño... Poco después me desperté. Pero volví a amodorrarme con la esperanza de comer con él. Seguí en Londres, pero él ya no estaba... Me he levantado con un melancólico vacío y durante un rato he sentido la carencia del amor perdido.

sábado, 12 de abril de 2008

CABALLÉ 75



Hoy cumple 75 años Montserrat Caballé, la más grande cantante lírica que ha producido este país en el siglo XX y la voz que más placer y alimento espiritual ha aportado a mi vida. Me ha acompañado desde mi adolescencia, ella me ha enseñado a amar la ópera. La he gozado en centenares de grabaciones en todo su milagroso esplendor; alcanzó a acelerarme el corazón en varias actuaciones en vivo, ya en la ladera declinante de la cumbre de su larguísima carrera; la he visto deteriorarse... Cómo podría ser de otra manera. Fueron cien heroínas y miles de arias y canciones en más de medio siglo en los escenarios de cuatro continentes. El terciopelo se ha gastado, el brillo se ha apagado... Quedan intactos -pude confirmarlo el pasado año en Viena- su magnetismo personal, la presencia de gran dama del canto, quizás la última diva entroncada con esa escuela belcantista iniciada con los castrados y que hoy tiene escasos practicantes.

La esencia de su arte, y su principal aportación a la gran tradición de la ópera, fue interpretar dentro de la línea de canto, sin distorsionarla y descartando histrionismos ajenos a la partitura y que suelen ser recursos para ocultar deficiencias técnicas en cantantes poco virtuosas. Su Violetta (memorablemente grabada para RCA), no necesita "ser dramática", sino simplemente cantar lo escrito por Verdi, siguiendo escrupulosamente sus indicaciones y añadiendo el toque personal mediante la belleza de su timbre, un refinado portamento y un medido uso de la mezzavoce y los filados. Con ello Caballé nos devuelve un principio fundamental de la gran tradición del belcanto y que parecía olvidado. Un cantante es un artista que produce hermosos sonidos, con bello timbre, buen tono y sensibilidad, agilidad de movimiento y auténtico legato.

Es triste para mí pensar en una escena operística sin Caballé en ella, pero siempre nos quedará la voz: exultante, orgullosa, contrita, desgarrada, temerosa... La magia de su voz, poderosa y ágil, que, sin perder brillantez ni riqueza armónica supo proyectar desde un penetrante fortísimo hasta una hebra delicadísima de sonido que flotaba hasta límites casi imperceptibles y nunca se quebraba. Una voz que sigue resonando en el oyente largo tiempo después de haber callado. Que expresó todos los sentimientos humanos y que a mí, por lo menos, me hizo más hombre. Felicidades Montserrat.
(Fotos: Cubierta del primer LP (1963) y glamourosa reciente pose)

DIEZ (Y UNA) GRABACIONES IMPRESCINDIBLES

1. Bellini, Donizetti, Verdi. Rarities. RCA (2 CDs)
2. Donizetti. Lucrezia Borgia . RCA (2 CDs)
3. Donizetti. Parisina. Grabación en vivo (Carnegie Hall, 1974, 2 CDs)
4. Bellini. Norma. Filmado en vivo (Orange, 1974, DVD)
5. Bellini. Il Pirata. EMI (2 CDs)
6. Verdi. La Traviata. RCA (2 CDs)
7. Verdi. Aida. EMI (3 CDs)
8. Verdi. Don Carlo. EMI (3 CDs)
9. Grandes Heroínas Operísticas. RCA France (2 CDs)
10. Puccini Arias. EMI (CD)

11. Caballé. Más allá de la música. Cameo (DVD). Excelente y emotivo documental.

56 de sus papeles en escena recopilados en: http://youtu.be/oFImCTYHL3E

jueves, 13 de marzo de 2008

CUATRO AÑOS MÁS

ME ALEGRO de poder seguir respirando el aire de un país decente, con un presidente de gobierno que sin grandes alardes ha hecho más por la felicidad y bienestar de sus conciudadanos que ningún otro en la historia de España.

Nunca he militado en nada, aunque mi corazón siempre palpitó hacia la izquierda. No creo en las grandes palabras con mayúsculas. No sé que es la Patria, el Honor o la Familia. Me mueven cosas más sencillas: que la gente pueda elegir la vida que quiera, sin peros ni inquisiciones; que quienes se amen y vivan juntos (adultos con o sin niños) encuentren el reconocimiento social que merecen; que los salarios sean cada vez más dignos; que la escuela sea pública, plural y sin malos hábitos; que los enfermos encuentren cuidado, los ancianos apoyo... Tras estos cuatro años, considero que Zapatero piensa lo mismo. Por eso me ha ganado. Y a once millones más. Cuesta creer en la política y en los políticos. Está de moda decir que todos son lo mismo. Pero no es cierto. Zapatero no es como otros. Le creo decente, honrado, con ganas de hacer todo lo que pueda para mejorar la suerte de todos. No creo equivocarme. Por eso me alegro de cuatro años más con Zapatero. Presidente.